(Epic, 1985)
Ignacio Gasca, de nombre artístico Poch, inició su andadura musical en San Sebastián, a finales de los setenta, con La Banda Sin Futuro, influenciado poderosamente por las nuevas tendencias del punk y la New Wave. De mente inquieta y rebelde fue uno de los principales artistas que dieron origen a la 'Movida' en nuestro país. Compaginaba las actuaciones de la banda, en la que cantaba y tocaba la guitarra, con frecuentes viajes a Madrid, donde formaba parte de los míticos Ejecutivos Agresivos, tocando también de vez en cuando en el metro para sacarse algún dinero. A finales de 1981, junto con Alejo Alberdi, compañero en La Banda Sin Futuro, decidieron trasladarse definitivamente a Madrid para formar Derribos Arias, grupo con el que obtuvieron sus mayores éxitos y que se acabó convirtiendo en referencia indispensable para la historia de la música de los 80.
Aunque su mayor repercusión la haya conseguido con Derribos Arias he decidido comentar este disco, que pertenece a su época en solitario después de la disolución del grupo, porque le tengo especial cariño, y más que al disco completo a una canción en particular, la que abre el álbum, “Como uña y carne” (A.Alberdi-Poch), ha sido una canción que al escucharla por primera vez se convirtió en mi favorita del disco, pero sería al ver una actuación de Poch en TV interpretándola, cuando logró ponerme los pelos de punta; traspasando la pantalla, sus expresiones y palabras unidas sobre todo al sencillo pero efectivo sonido de guitarra acústica, cobraron tal fuerza y golpearon de tal modo mi sensibilidad que pasaron a formar parte de las experiencias imborrables de mi vida.
Las letras de Poch, su música, su forma de cantar, indican claramente que estamos ante una forma muy personal de ver las cosas, rozando siempre los límites de lo racional, adentrándose más allá de lo tangible, llegando a ser tan importante lo que se ve y se escucha como lo que se adivina y se siente. Lo más importante no es sólo lo que dice o como lo dice, sino las sensaciones que todo ello produce en nosotros. Agarrado fuertemente a la realidad y a su tiempo nos transporta facilmente a lo irreal e intemporal; echando mano de una personal visión infantil e intrascendente logra airear y ventilar problemas y defectos habitualmente camuflados.
Otras canciones de este álbum son ‘El party’, con mezcla de ritmos rock-swing-cabaret-chachachá, convidándonos (previa invitación, claro) a su fiesta en la que podremos tomar “champán de París, aguardiente, gin y ron y cola-cao de garrafón”. ‘Comes tu solita’ (J.Verdera-Poch), deudora de las guitarras afiladas de los 70, pide a alguien que dice quererle que se olvide de él. ‘To be or not to be’ (C.Borsani-Poch), música disco con arreglos, co-producción y teclados de Teddy Bautista, es una de las canciones compuestas para el musical “Ser o no ser”, junto con el tema ‘Dagas hambrientas’, puro pop-rock vitamínico de los 80, que también aparece en este disco. ‘Club de herpesviríticos’ trata en clave de humor el problema del sida, mezclando con originalidad rock, soul y guitarra española. ‘La playa’ intentaron lanzarla como la canción del verano, pero a pesar de sus posibilidades y de ser realmente pegadiza, la jugada no les saldría como habían planeado. ‘Protesta por los sucedáneos’ es otro clásico pop-rock jugando con la moda de las marcas. Y termina el disco con una versión del famoso tema de J.J.Cale ‘Cocaine’ (combinándolo con el 'Tico Tico', otro clásico, pero de la música brasileña), adaptando la letra al castellano de modo realmente inspirado.
Es de destacar en esta obra la amplia colaboración de Teo Cardalda (ex-Golpes Bajos y... prefiero olvidar el futuro...), participando tanto en los arreglos como tocando guitarras, teclados y bajo (este instrumento se lo reparten entre él, Juan Verdera y Marco Rosa), siendo responsable, junto con Peter McNamee, de aciertos (muchos) y desaciertos (que también los hay).
Sin duda la mezcla sin prejuicios tanto en la música como en las letras, junto con su peculiar modo de ver la vida, han sido uno de los mayores distintivos de este peculiar artista en su breve pero intensa, original, intuitiva y llena de aciertos carrera musical.
¿Qué Poch se ha vuelto a equivocar?... Era lo que necesitábamos.
“Creo que al cabo del tiempo / De las cenizas del tabaco / Crecerán unos arbustos”.
Puedes encontrar información interesante sobre su vida y obra en esta completa página que con cariño ha realizado su compañero de grupo y aventuras Alejo Alberdi.
Poch - "Como uña y carne"

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